LIGHT AND DARK: Survivors cap 13

LYCANCITO

En este cap trato ligeramente un asunto que mencioné antes, y que ya vendrá el momento que le toque salir a flote.
Por cierto, mañana pondré el dibujo de la personaje, que en el próx detallaré.
PD: ¿Se imaginan harem…. en un barco? 😀


INDICIOS

Ciudad de Elfiden, Reino Elfo

La princesa Neferet fue informada de una anomalía al norte, al parecer 2 mujeres que se encontraban cautivas allí, atravesaron la barrera que algunos magos habían puesto hace muchísimo tiempo.
Aunque después llegó el mensaje de un ave mágica, mandada po9r Alexia, en la cual le comunicaba su intención de ir a la capital, y pedirle que libere a sus amigas.
Ella por supuesto no sabía nada de estas dos mujeres hasta el día de hoy, uno de los magos ancianos se lo dijo.
– “¿Por qué no me lo dijeron?”
– “Eran órdenes de su padre”; respondió uno de los 2 ancianos que se encontraban arrodillados frente a ella.
– “Bueno, no importa cuál haya sido la situación que conllevó a tal acto, las liberaré”
– “Eran las últimas de su raza y…”
– “¡No! Mi padre tomó muchas malas decisiones, y esta es una de ellas. Serán liberadas. Ahora váyanse, después conversaré con ustedes, hay algunas cosas que quiero saber, y más les vale que no me mientan”
Un escalofrío recorrió el cuerpo de ambos ancianos, al ver ese brillo en los ojos azules de la princesa.
– “Sí, mi Princesa”

Los ancianos se pusieron de pie, y con la mirada en el suelo, salieron del salón, la puerta se cerró tras ellos.

– “Jill, ¿Quién sigue?”; preguntó la princesa a la líder de su guardia, una elfa de cabello corto y marrón, que vestía en esta ocasión un vestido, diferente a la armadura que llevaba siempre, al igual que las demás mujeres de su guardia personal.
– “Es el general Rosembach, tiene información sobre la guerra entre Humanos y Orcos”
– “Hazlo pasar”
– “¡Que pase el general Rosembach!”; gritó Jill.

Las 2 elfas que custodiaban la doble puerta la abrieron.
Un hombre alto de unos 40 años aproximadamente, cabello canoso y ojos azules, vestido con una armadura de acero, y con un casco entre las manos, caminó  por la alfombra roja que lo llevaría frente a la princesa.
– “Princesa Neferet”; dijo arrodillándose.
– “De pie. ¿Qué noticias son las que trae el general de mi ejército?”
– “La guerra entre Humanos y Orcos está en su punto más álgido, y según me informaron algunos exploradores que envié al norte del continente Orco, hay una gran cantidad de barcos que se están reuniendo”
– “¿¡QUÉ!? No me digas que…”; dijo abriendo ampliamente sus ojos.
– “Sí, princesa, ahora los Orcos dominan ese sector del Gran Océano, no sabemos si su próximo objetivo será el Reino de los Elfos Oscuros, o el nuestro”
– “El Reino Humano, entonces… ¿cayó?”; preguntó aun sin poder creérselo.
– “No, a pesar de que resulta inconcebible. Un grupo de mujeres lidera la defensa, y han logrado frenar el avance de los Orcos, inclusive han ganado varias batallas”
– “Pensé que un hombre se encargaba del ejército, ¿No decían incluso que era un prodigio?”
– “Princesa ¿Se refiere al general Joseph Strauss? Parece que fue asesinado, y junto a él su familia”
– “….”; ¿Dónde he oído ese apellido?
– “¿Princesa?”
– “Mañana me reuniré con usted general, no dejaremos que los Orcos pongan un solo pie en nuestro Reino”
– “Sí, princesa. Ahora si me disculpa, debo preparar todo para nuestra reunión, con permiso”; el general salió del salón.

Una maid se acercó a donde estaba Jill, y le dijo algo al oído.
– “¿Qué sucede?”; preguntó Neferet.
– “La señorita Alexia, su familiar la fénix de Hielo Niv, un joven y 2 mujeres han llegado”
Neferet de inmediato se alegró, aunque sabía de qué iba el asunto, pero no perdía las esperanzas.
– “Que pasen”

Las dos elfas que custodiaban la entrada abrieron las puertas.
Alexia, con Niv durmiendo sobre su hombro, descansaba después de viajar tanto.
, Krissel a su izquierda y Aysel a su derecha, ingresaron, detrás de ellas se hallaba un hombre cubierto con una capucha.

– “Nadie debe cubrir su cabeza si viene a reunirse con la princesa Neferet, descúbrete”; dijo Jill.

El chico se bajó la capucha y miró hacia adelante.
Por un segundo la respiración de todas las elfas presentes se detuvo. La mirada hipnotizante del muchacho, pareció encantarlas, incluso la princesa y la líder de su guardia cayeron presas de él.
No sólo fueron las facciones del muchacho, sino los ojos color turquesa que parecían brillar como si fuera una joya recién hecha, y el cuerpo de porte atlético que parecía esculpido por la misma diosa de la Tierra, a la cual veneraban.
No es que los elfos no fueran atractivos, sino que era la primera vez que veían a un humano con esas características.
Alexia se percató de ello, por lo que puso fin a ese incómodo silencio.
Estaba celosa.
– “Princesa Neferet, vengo aquí a…”
– “No es necesario, ellas desde hoy serán libres, pueden ir adonde quieran”; dijo despertando de lo que parecía ser un encantamiento. Luego con un ligero rubor en sus mejillas preguntó; “Ehm… ¿Quién es él?”
– “Muchas gracias…. ¿Acaso no lo recuerdas?”; preguntó Alexia confundida.

De pronto vino a su mente la imagen del muchacho que había venido con Alexia hace unos años. “No puede ser”
– “¿Eres aquél niño?”
– “El mismo”; dijo sonriendo.
– “Has cambiado bastante”
– “Sí, bueno… el entrenamiento fortaleció mi cuerpo”, dijo desabotonándose la camisa y enseñándole sus pectorales y abdominales.
– “Qué indecencia es ésta, no puedes desvestirte en este lugar”; dijo Jill ruborizada.
– “Oh, lo siento”; dijo abrochándose la camisa.
– “¿Princesa?”; preguntó Jill al verla embelesada con la mirada fija en él.
– “¿Eh? Ehm… ¿Cómo te llamabas?”
– “Eyden Strauss”;  respondió.
– “Claro, ya se me hacía conocido ese apellido. Eres hijo de Joseph Strauss ¿No?”

Eyden miró con cierto recelo a la princesa.

– “¿Lo conociste?”
– “En persona no, pero he oído hablar de él. Un gran general según tengo entendido”
– “El mejor de todos”; dijo él de inmediato. La sonrisa que llevaba en su rostro desapareció, para ser reemplazada por una mirada fría y seria.
– “Lamento mucho lo que le ocurrió”; dijo sinceramente, recordando lo que había visto anteriormente. Entendía por qué se sentía así.
– “Está bien…”

Alexia al notar que el estado de ánimo de Eyden cambió, fue hacia él y le dijo algo al oído, él la miró por unos segundos luego retrocedió.
Neferet sintió una extraña presión en el pecho al ver el repentino cambio de Eyden.
– “Lo siento Neferet”; dijo Alexia.
– “Yo soy la que debería disculparme, por sacar un tema así sin más. Lo siento, Eyden”

Él sólo le mostró una sonrisa forzada, y desvió la mirada.
– “Bueno, Neferet, nos tenemos que ir”
– “Llámame Nefi, como lo hacías antes… Por cierto ¿Adónde irán?”
– “Al Reino Humano”
– “No creo que sea buena idea, Ale”
– “¿Por qué?”
– “Porque los orcos atacaron al Reino Humano”
– “¿Qué?”; dijo Alexia sorprendida. Eyden estuvo a punto de hablar, pero Aysel y Krissel lo sujetaron de las manos. Esto lo tranquilizó.
– “Así es”
– “No puedo creerlo”
– “Sí, además creemos que podrían atacarnos, un gran contingente fue visto al norte del continente Orco”
Alexia lo pensó durante un momento, y un vago recuerdo de aquellos años, pasó por su mente. No siempre se iba a mantener de esa manera, giró, miró a Eyden a los ojos y sonrió.
– “Si hay algo en lo que pueda ayudar, sólo debes decírmelo, después de todo, no dejaré que pongan un pie en territorio elfo”
– “Ale…”; Neferet quería llorar de alegría, al escuchar esas palabras pero se contuvo; “Mañana tendremos una reunión con respecto a ese tema, estaría encantada que tú te unieras a ella. Será a las 7 de la mañana”
– “Allí estaré, ahora si nos disculpas, nos retiramos. Buscaremos un lugar donde hospedarnos…”
– “¿Para qué? Pueden quedarse aquí, hay habitaciones de sobra”
– “¿No será una molestia?”
– “Para nada, además quiero platicar contigo”

Alexia miró a los demás y preguntó:
– “¿Qué opinan?”
– “No veo ningún problema”; respondió Krissel.
– “Yo tampoco”; dijo Aysel.
– “¿Tienen alguna biblioteca?”; preguntó Eyden.
– “Sí”; respondió la princesa.
– “Entonces no hay problema”; dijo Eyden.
– “Muy bien, acompáñenme”; dijo Neferet levantándose de su trono y sonriendo ampliamente, mientras caminaba hacia la entrada, aunque más parecía que danzaba.

………………………………………………

Después de que nos enseñaron las habitaciones, en las cuales nos quedaríamos, fui guiado por la líder de la guardia personal de la princesa, hacia la biblioteca.
Alexia y Niv, se quedaron en la recámara de Neferet, mientras que Aysel y Krissel descansaban en sus habitaciones.
No entiendo por qué Alexia permitió esto, se suponía que dormiríamos juntos. Maldición.

– “Esta es la biblioteca”; dijo Jill deteniéndose frente a una doble puerta que tenía grabados realmente hermosos, esta se abrió y pude ver una cantidad enorme de estantes.
A un lado había un escritorio, con varios libros apilados, miraba distraído la gran cantidad de estantes cuando escuché la voz de alguien.
¡Whoah!
Cabello corto de color negro, hermosos ojos púrpura como la amatista, piel de color canela y con una fragancia realmente exquisita. Su caminar aunque un poco torpe, hacía rebotar sus senos con cada paso, aunque algo resaltaba aún más, y la hacía ver realmente adorable. Un par de orejas de gato en su cabeza y el movimiento oscilante de su cola mientras avanzaba cargando una pila de libros.
“Es bellísima”; pensé.
Era la primera vez que veía a una mujer gato, o Neko, o como se les llame, por lo que quedé hipnotizado.

– “Hola Jill, cuánto tiem….”

Mientras avanzaba, tropezó con quien sabe qué, y cayó al suelo, regando los libros que tenía en las manos.
– “Nyah”; qué sonido tan extraño y agradable; “Eso dolió”
– “Tan torpe como siempre”; dijo Jill tomándose la cabeza.
– “¿Te encuentras bien?”; pregunté acercándome y tomando su mano, ayudándola a levantarse. Ella me miró como confundida. Pude notar un ligero movimiento de sus orejas.
¿Está feliz?
– “Nyah”
– “¿Eh?”
– “Gracias”; dijo para luego agacharse y recoger los libros. La ayudé y una vez juntamos todos, los coloqué en el escritorio.
– “Misha, te presento a…”
– “Me llamo Eyden Strauss, mucho gusto”; dije tomando su mano y besándola.
– “Nyaaah”; noté cierto brillo en sus ojos.
– “Ejem… bueno los dejo, Eyden dijo que quería leer algunos libros espero que puedas guiarlo”
– “Sí, lo haré”; dijo Misha.
Una vez Jill se fue, noté que Misha temblaba.
– “¿Te encuentras bien?”; pregunté.
– “¡Nyaah!”; gritó al poner mi mano sobre su hombro y saltó unos metros delante; “Lo siento, es que me tomaste por sorpresa”

Parece estar muy asustada ¿Me tendrá miedo?
Uhm… ah, ya sé.

– “Disculpa, ¿Tienes libros sobre barcos?”
– “Uhm… Sí, ¿Algún tipo en especial?”
– “Sí, que hable sobre galeones, barcos de guerra, todo lo referente al arte militar naval”
– “Claro, sígueme”; dijo ella más tranquila. Sonreí.

Misha me guio a través de varios pasillos, señalándome qué libros sacar de los muchos que había, debido a su corta estatura, no podía alcanzar la parte más alta, por lo que la ayudé.
Después de varios minutos, tenía en mis manos alrededor de 20 libros.
– “Esos son los que tratan sobre tecnología militar, aunque….”; de pronto se detuvo, abrió ampliamente los ojos y empezó a temblar.
– “¿Qué sucede?”
– “Eres humano”
– “Jaja, ¿Recién te das cuenta?”
– “No eres como dicen”
– “No entiendo”
– “Dicen que los humanos son malos y sólo buscan la destrucción de otras razas, lamento haberme puesto así”
– “Tranquila”; le dije sonriendo. No pude resistirme, estiré mis manos, ella cerró los ojos y comencé a frotar sus suaves y delicadas orejas.
El ligero temblor de su cuerpo desapareció y fue reemplazado por unos adorables sonidos.
– “Nyah…. Prrrrr…. Prrrrrr… Nyah”

Era tan relajante hacerlo, que temí perderme en ello y dejar a un lado lo que vine a hacer aquí.
– “Lo siento, me dejé llevar”; dije soltándola.
– “Nyah…”; su cola se movía de manera oscilatoria. Está feliz.

Después de este hecho, me puse a revisar los libros que había pedido.
Misha me permitió usar su escritorio, tomó una silla y se sentó con las piernas cruzadas. Durante todo el tiempo que estuve allí, me miró moviendo su cabeza de un lado a otro, como si fuera una mascota que espera a que su amo juegue con ella.

– “Es maravilloso, es justo lo que quería. Muchas gracias, Misha”; dije sonriendo.
– “De nada, me agrada ser de ayuda, hehe. ¿Y qué opinas?”; preguntó.
– “Desearía ser el capitán de un barco…”
– “…y navegar por el Gran Océano en busca de aventuras”
– “Exacto”
– “Yo también desearía eso, pero debo encargarme de la biblioteca”
– “Uhm, tal vez me esté apresurando, pero con gusto te haría parte de mi tripulación, cuando consiga un barco, claro está”
– “Me gustaría mucho capitán, hehe.  Pero ¿Sabes manejar un barco?”
– “… mi padre una vez me llevó de viaje en barco, aún recuerdo ese episodio de mi vida, el capitán me explicó muchas cosas, y yo seguí atentamente cada orden, llamada y acción que tomaba, desde allí empezó mi pasión por la vida en altamar. Aunque estos años no tuve mucha oportunidad de leer libros sobre este tema en particular, no olvidé las enseñanzas de ese hombre”; le relaté, cuando en ese instante apareció Alexia.
– “Eyden es hora de comer, vamos”; dijo dese la entrada. Percibí cierto enojo en su mirada.
– “Sí, ya voy”; respondí; “Misha, guárdame estos libros, por favor, los leeré más tarde”
– “Sí, yo también iré a cenar, hasta luego”
Salí primero.
Quería platicar más pero ya tendría tiempo más tarde.
Me alejé caminando, cuando pude escuchar que ella salía, cerraba las puertas y caminaba en dirección contraria.

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10 respuestas a LIGHT AND DARK: Survivors cap 13

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  2. Darr_zephirot dijo:

    es trivial lo que voy a decir pero es de suma importancia de cierta manera, los orcos de ese mundo son como los orcos de mierda de japon o son como los Uruk-ay de J.R.R. Tolkien?

    Le gusta a 1 persona

  3. eldegollado1 dijo:

    grax x el cap, cuando el prox q quiero saber q pasara xD, y eso del harem en el barco xD… me a ase acordar a cierto familiar barco q cambia de tamaño dependiendo el poder del anfitrion xD

    Le gusta a 1 persona

  4. Pingback: LIGHT AND DARK: Survivors cap 14 | Granheliostranslations

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