LIGHT AND DARK: Survivors cap 2

LYCANCITO

Bueno, al final puse una imagen del mapa los reinos que mencioné 😀
En este se verá el inicio un tanto accidentado de su entrenamiento :v

ENTRENAMIENTO

Bosque Oscuro, año 1412, D.S.C (Después de la Separación Continental)

Al día siguiente de su encuentro, ella puso una mano sobre la cabeza de él y después de recitar unas palabras en un idioma extraño, le dijo:
– “Tu capacidad mágica es inferior a la de cualquier otra raza, se podría decir que estás sobre la medida estándar de los humanos. Puesto que no tienes magia en grandes cantidades, tu entrenamiento, se basará más que todo en aprovecharlo para combates cuerpo a cuerpo”
– “¿Eso quiere decir que no puedo usar magia?”; preguntó Eyden, con cierta tristeza.
– “¿No has escuchado lo que dije? Sí puedes, pero no de la misma forma que yo hago uso de ella. Tal vez si alguien te da su núcleo mágico, puede que… pero eso significaría la muerte de esa persona”

Eyden lo pensó un momento, y desechó la idea, después de todo nadie en su sano juicio lo haría. Estaba agradecido que Alexia le entrenara, pero lo que mencionó el día anterior, hizo que su curiosidad se reflejara en su rostro.
Por supuesto, ella se dio cuenta de ello.
– “Dime, ¿Qué quieres saber? Es molesto que me mires de esa forma”; preguntó.
– “Ehm… Lo siento… yo”; dijo nervioso.
– “Suéltalo”
– “… ayer dijiste que eras una elfa de las nieves y… según leí, tu raza… ehm… pensé que se habían extinguido”; dijo finalmente.
– “Oh, ¿Hablas de la Separación Continental?”; preguntó nuevamente, Eydan movió la cabeza de arriba hacia abajo, afirmando.

La Separación Continental, como se le llama al más grande acontecimiento que dio fin a una era de guerras territoriales, se desarrolló hace 1400 años. La raza más perjudicada por este hecho, fue la de los Elfos de las nieves que vivían en el centro del continente Krevatz, como se llamaba antes, aunque los humanos, ahora le llaman así a su reino.

MAPAMUNDI

Las diferencias más notorias entre un Elfo de las nieves y un Elfo de la luz, era el característico color gris del cabello, aunque había algunos que nacían con el cabello blanco; la piel casi transparente y blanca como la nieve, de ahí el nombre; y los ojos de color rojo, que variaban de un tono brillante a uno opaco.

Los elfos de las nieves siempre se mantuvieron al margen de las guerras suscitadas entre Humanos, Enanos, Elfos (De la luz y oscuros) y Orcos. Por esta razón, eran odiados por sus hermanos, los cuales los llamaban cobardes.
Hasta que un día, todo cambió.

– “Ese día por la mañana, había discutido con mis padres, tenía casi la misma edad que tú, cuando los vi por última vez. Molesta e irritada, ya que digamos que tenía un espíritu guerrero, decidí internarme en el Bosque Oscuro, que quedaba adyacente a la aldea en la cual vivía. Antes de entrar, vi la imponente Montaña Niv, cubierta de nieve, esta montaña y sus alrededores era básicamente nuestro reino. Di un último vistazo y me interné en el bosque. Debido a que estaba molesta, no me percaté de adónde me dirigía. La neblina, y la poca luz, hicieron que me perdiera fácilmente, había caminado durante horas. En mi camino encontré varias criaturas, pero salí indemne, ya que el ser una maga, te permite librarte de ellos de manera más eficaz que los humanos, ya que son pocos de ellos los que nacen con ese don. Cansada y aburrida, me senté bajo un árbol, cuando de repente vi una luz, que parecía iluminar el bosque, por primera vez. Eso me sorprendió y rápidamente me puse de pie, busqué en los alrededores algún gran árbol, el cual me permitiera ver a qué se debía. Una vez encontré un grueso árbol de casi 10 metros de diámetro, lo escalé hasta ubicarme en la copa de este, logrando ver todo a mí alrededor. El Bosque Oscuro, estaba cubierto por una densa neblina, sumado a los árboles gigantes y las ramas de estos, impedía que los rayos del sol tocaran el suelo. No podía creerlo, a pocos kilómetros estaba la frontera con el Reino Humano. La luz se hizo más intensa, miré hacia el cielo; lo que primero vi, fue una bola de fuego, que irradiaba una gran cantidad de luz, que pronto se convirtió en un meteorito de grandes proporciones que iluminaba todo a su paso, dirigiéndose hacia el norte, más precisamente, a la Montaña Niv. Asustada, ya que no sólo era uno, sino 4 los que caerían, traté de correr hacia el norte pero fue inútil. Una gran explosión se originó muy lejos, a los pocos minutos, tanto así que la tierra a mi alrededor empezó a temblar, originándose un gran terremoto. En ese instante resbalé, caí al suelo y me golpeé la cabeza, desmayándome al instante. Para cuando desperté muchas horas después, encontré a varios Varacs lanzándose sobre mí, para devorarme. Después de acabar con ellos, recubrí mis pies con magia de viento y corrí lo más rápido que pude hacia el norte. Después de correr durante horas, vi una luz al final del bosque. Me apresuré, pero lo que vi, no podía creerlo. La Montaña Niv, que limitaba con el Bosque Oscuro, al igual que todo el reino, había desaparecido, y en su lugar, el agua del gran océano lo reemplazó. Los 4 meteoritos al impactar con el continente Krevatz, lo dividieron en 3 partes y así se mantiene hasta nuestros días”
– “¿Eso quiere decir que eres la única que sobrevivió?”; preguntó Eyden.
– “Así es, soy la única que queda. Aunque no me cuesta volver a ir hacia el noroeste, donde se encuentra el continente de los Elfos, pero ellos no hicieron nada para ayudarnos, se podría decir que los odio, al igual que a los elfos oscuros”; dijo con seriedad; “Años después, fui al continente de los Elfos, me tuve que teñir el cabello y usar un parche para que no notaran mi raza. Descubrí que la Reina les había pedido ayuda, para crear una gran capa protectora hecha de magia, pero ellos se negaron. La Reina Marie, según dicen, podía ver el futuro con horas de antelación y al ver lo que pasaría, decidió pedir ayuda, pero fue ignorada. Por lo que pidió la colaboración de todo su reino para tratar de detener el gigantesco meteorito, pero fue en vano, faltó poder mágico para hacerlo y… bueno, desaparecieron… haaaahh”

Eyden se sintió triste y avergonzado.
Triste porque ella vivió sola durante todo este tiempo, y avergonzado, porque él en un principio quería morir sin luchar.
– “Bueno, dejemos el pasado atrás, tu entrenamiento empezará ahora”; dijo.

Eyden no podía comprender como hablaba tan tranquilamente sobre ello, él la noche anterior soñó con el terrible momento que le tocó pasar y cuando despertó su almohada estaba mojada.
“Tal vez los años pasados aquí forjaron ese carácter” pensó y sin querer dijo:
– “Ahora ya no estarás sola, porque yo te acompañaré”

Alexia lo miró sorprendida, y sonrió, aunque al instante volvió a su temple de acero. Eyden se percató de ese ligero cambio y pensó que era la sonrisa más hermosa que vio en su vida.
Ella de pronto se arrodilló, puso una mano sobre el suelo y dijo:
– “Forja mágica”

Sus ojos vieron con asombro como cientos de pequeñas partículas empezaron a llegar de todos lados. Poco a poco, fue poniéndose de pie con su mano extendida, y las partículas empezaron a girar debajo de su mano, dando forma a una hermosa espada negra.
– “Toma, te servirá por ahora”; dijo dándole la espada.

Él la sostuvo maravillado, era ligera, la forma era un poco extraña, pero no le importó; pasó su mano por la punta y se hizo un corte en la palma de su mano.
– “Ouch…”; se quejó.
– “Ven aquí”; dijo ella, jalándolo del brazo, tomó su mano sangrante y aplicó magia curativa en él.
Por primera vez se sintió avergonzado y un poco nervioso, al sentir las delicadas manos de ella, tocándolo.
Eyden en ese momento vio en su mente múltiples posiciones de combate, era como si ella le hubiera transmitido una gran cantidad de conocimiento de pelea con sólo tocarlo.

– “Listo”; ella soltó su mano, la cual había sido curada. Acto seguido retrocedió, estiró una mano y un pequeño portal se abrió a su lado, del cual sacó una espada de color blanco; “En guardia”; dijo creando un pequeño círculo sobre el suelo, juntando sus pies y en posición erguida, le apuntó con la espada.

Su padre Joseph, le había enseñado a él como usar una. Todos los fines de semana practicaban hasta el atardecer, por lo que se podría decir que la usaba ‘bien’.
Pero lo que acababa de ver superaba con creces todo lo que le había enseñado.
“Lástima que no tenía una en ese momento”; pensó con tristeza, mirando el arma que Alexia le había dado.

– “Eso fue un regalo de mi parte. Ahora, atácame con todo lo que tengas”; dijo.

Eyden corrió hacia ella inmediatamente, saltó en el aire, se sentía ligero, balanceó su espada contra la cintura de ella, quien no se movió ni un centímetro. Alexia siguió con la mirada sus movimientos y lanzó su espada al aire cuando él saltaba, estiró el brazo izquierdo sujetando la mano de Eyden, que portaba la espada y con un rápido movimiento, lo hizo girar en el aire, para luego golpearlo contra el suelo. El impacto hizo que un poco de sangre saliera de su boca, cuando de repente la espada de ella cayó al lado de la cabeza de él, cortándole su mejilla izquierda.
– “Qué decepción. Demasiado previsible”; dijo aplicando magia curativa en él.
Una vez hecho esto, se puso de pie, caminó un poco y se puso en la misma posición anterior.

Eyden se paró, y otra vez atacó. Esta vez no saltó, sólo retrocedió el brazo y empujó su espada a la altura del vientre de ella.
Alexia simplemente balanceó su espada sin moverse un milímetro y golpeó la de él al momento que se acercó. Al mismo tiempo retrocedió su brazo, cerró su mano en un puño y lo golpeó en la cara.

– “Demasiado previsible. No te di mis conocimientos para que lo aplicaras de manera tan absurda… Vamos, levántate. No te curaré hasta terminar nuestro entrenamiento”

El tabique nasal de Eyden se había roto, un hilo de sangre empezó a manar de su nariz y unas cuantas lágrimas cayeron por su mejilla, pero aun así se levantó.
– “Aaaaaahhh”; embistió Eyden nuevamente.

……………………………….

Alexia perdió la cuenta de cuantas veces Eyden se levantó, atacó y mordió el polvo.
Sus ataques toscos, aunque variados, eran inútiles y en ningún momento ella sacó sus pies del pequeño círculo que había trazado en el suelo. El rostro de Eyden tenía varios moretones, al igual que su cuerpo, pero él seguía.
Obviamente, el sólo tener un ojo ahora, le impedía ver su lado derecho completamente; es por esta razón que siempre atacaba el lado izquierdo de ella.
– “Es momento de parar, no has comido nada en todo este tiempo, ni siquiera haz desayunado”; trató de convencerlo, no quería que muriese de agotamiento.
– “No… yo… no descansaré… hasta al menos… tocarte una vez”; dijo decidido, atacando nuevamente.

Eyden corrió hacia ella, no, no corrió, prácticamente caminó, arrastrando su espada y a medio camino la soltó, cayó de rodillas y antes que su pecho y rostro golpeara el suelo, ella fue hacia él y lo sostuvo entre sus brazos.
– “Niño estúpido”; dijo apartando el cabello que cubría el rostro de Eyden, acarició su mejilla y sonrió; “Estúpido, pero tenaz”

Alexia lo cargó, ingresando ambos a la cabaña, y acostándolo en la cama donde ella solía dormir.
– “Me agrada el chico”; dijo una voz.
– “Hasta que al fin apareces, Niv”; dijo Alexia quien aún miraba al niño, cuando una hermosa ave se posó sobre su hombro.
Una hermosa Fénix de Hielo.

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4 respuestas a LIGHT AND DARK: Survivors cap 2

  1. Pingback: LIGHT AND DARK: Survivors Cap 1 | Granheliostranslations

  2. Kayser dijo:

    el paint no es lo tuyo ZP

    Le gusta a 1 persona

  3. Pingback: LIGHT AND DARK: Survivors cap 3 | Granheliostranslations

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